Subvencionada por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias y el Instituto Asturiano de la Mujer

La reciente entrega de premios de la VIII edición del festival de cine asturiano se saldó con un pleno para la realizadora Teresa Marcos, cuya película “Un contrato extraño” se llevó los tres premios a los que estaba nominada: mejor película, mejor actriz (Olga Montero) y mejor actor (David S. Cabal). A esto hay que añadir el segundo premio en la categoría de cortometrajes para “Módulo 10”, dirigido también por Teresa, junto a Ángeles Muñiz, con la que fundó De Souna producciones.

Estos premios suponen el reconocimiento a una larga trayectoria en el audiovisual, tras una serie de proyectos de largometrajes que no llegaron a cuajar. Nacida en Cangas de Onís, Marcos estudió Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona, completando su formación en 
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el Reino Unido. Sus cortometrajes “Se paga al acto” y “Lencería de ocasión” recibieron sendas nominaciones a los Goya. En 2007 se anunció que dirigiría su debut en el largometraje: “Tesoro mío”, dentro del proyecto “Primeras Tomas”, de Gona producciones, que pretendía impulsar la realización de una serie de óperas primas. Se anunciaba como una “comedia realista y de aventuras”, ambientada en los años de la movida. A pesar de que la preproducción llegó a estar muy avanzada, el proyecto se vino abajo. Lo mismo sucedió en el intento de producir otro largometraje, también de la mano de Gona, sobre la historia de una madre que se enfrenta al dilema de atender las necesidades de su hijo, cuando ha perdido las ganas de vivir.

Finalmente, Teresa Marcos ha debutado en el largo con una producción al margen de la industria. “Un contrato extraño” se ha grabado con un equipo reducido a lo mínimo: Teresa, cámara en mano, dirige a dos actores no profesionales que improvisan sus diálogos a partir de unas indicaciones, de ahí que aparezcan acreditados como coguionistas. Un juego en el que se mezclan realidad y ficción. Los personajes se llaman igual que sus respectivos intérpretes y se ven por primera vez en el momento en que se encuentran en la ficción. El argumento emplea la excusa de una cita entre una mujer infelizmente casada y un joven que ejerce la prostitución. Se trata de una situación ficticia, pero cuando ambos dialogan hacen referencia a algunos episodios que han vivido realmente. En un determinado momento, la historia parece girar hacia un argumento típico del cine negro, con un tratamiento formal opuesto a la sofisticación del género. Sin embargo, nada más lejos de las intenciones de la autora que contarnos la misma historia que hemos visto mil veces, ni caer en los clichés de género. Se trata de un insólito drama social, protagonizado por dos personas que transmiten la verdad de sus propias historias, superando el envoltorio de la ficción.

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Teresa Marcos ya está trabajando en su próximo proyecto, en el que vuelve a la temática social, retratando la vida de una mujer. En este caso se trata de Mercedes Montoya, una mujer presa en tercer grado a la que se ha negado la custodia de su quinto hijo. Se puede encontrar más información sobre este proyecto y “Un contrato extraño” en las siguientes páginas:

www.uncontratoextrano.blogspot.com.es

www.desounaproducciones.com
Teresa Marcos y sus actores nos han regalado un sorpresón. "Un contrato extraño" es una magnífica película. Mínima en sus recursos, está llena de espacios en los que colarnos para emocionarnos y reflexionar al mismo tiempo. No conocía a los actores, que están espléndidos. Si viviéramos en un país vivo y no catatónico, como éste, les lloverían las oportunidades a los tres. Tendrán que seguir remando, pero que no dejen de hacerlo, por favor.
Manuel García Rubio, escritor